Decálogo para un exitoso triatlón IronMan 1) Buena posición sobre la bicicleta: Entre un 60 al 70 por ciento de la resistencia al avance de la biciceta está dado por el propio ciclista. Haber invertido en la compra de unas fabulosas ruedas importadas no te servirá de nada si pedaleás los 180 kilómetros agarrado de arriba del manubrio. Si no vas confortable, esas cinco; seis o más horas que estés sobre la bici serán una tortura. Chequeá con tu entrenador el fitting en tu bici, tenés que encontrár tu mejor posición.
2) No hay nada más importante que el fuego sagrado La medalla de finisher no se consigue con ruedas aerodinámicas; mucho carbono y zapatillas más caras que un calzado italiano hecho a medida en Milán. Para convertirte en un hombre de hierro se requiere fuego sagrado. Si tenés dudas sobre este punto, consultá con el cordobés Pablo Ureta, lo suyo puede catalogarse como 100 por ciento de actitud IronMan.
3) Sumar kilómetros no garantiza una planificación seria: Si estás rumbo a un desafío de larga distancia, tenés que prepararte en forma ordenada y con adecuada distribución de las cargas. Sólo hay una forma de lograrlo, consultá a un entrenador profesional que él te armará un plan a tu medida para no perder tiempo; evitar lesionarte y que esa bicicleta de 3.500 dólares; la inscripción de quinientos verdes; los gastos del viaje y todo lo demás te sirva para algo.
4) Llegar con la mayor de las ganas a la carrera: Entrenar es bueno y también se necesita competir pero la trilogía se completa con el período de descarga que debe abarcar las cuatro o tres semanas previas al triatlón IronMan para así llegar fuerte y con ánimo al gran día.
5) Entender que si querés durar tenes que disfrutar: Los objetivos no se terminan al cruzar el arco de llegada, nadie entrena para completar los 226 kilómetros y plantar bandera. Hay que disfrutar el camino rumbo al IronMan tanto como el durante. Cuidado con las expectativas desmedidas porque te frustrarás quedándote en el camino de quienes pretendieron todo de golpe y no llegaron. Ponete objetivos realistas; progresá sin prisa pero sin pausa para perdurar en el tiempo. Ante cualquier duda al respecto, consultá al marplatense Mario Padín, un ejemplo con varias décadas en las pistas.
6) Planificar todo sin perder la capacidad de improvisar: Hasta antes de la largada, diagramá tu viaje, alojamiento, equipo y comidas pero no olvides que una competencia pueden ocurrir cosas impensadas. Desde perder la caramagnola con tu bebida o esos geles que son los únicos que no te causan molestias estomacales hasta pinchaduras y desperfectos mecánicos, todo puede suceder. Tenés que estar mentalmente preparado para resolverlo para seguir adelante.
7) Vivir cada momento del IronMan como si fuese tu último triatlón: Podrás correr muchas veces en Tandil; Parque Sarmiento o Chascomús pero cada triatlón IronMan es único e irrepetible. Se trata de una fiesta en la que sos uno de sus invitados, uno muy especial porque desembolsaste no menos de quinientos dólares e invertiste mucho tiempo en prepararte para terminarlo. Te merecés disfrutarlo de inicio a fin.
8) Comer y beber inteligentemente: Dependiendo de su nivel organizativo, en un triatlón de larga distancia te ofrecerán bebidas varias; geles; barras de cereales; frutas como bananas, naranjas, uvas y guayaba. Incluso, también pueden darte pan; galletitas; tortas o empanadas pero está en vos saber que elegir. Tenés que evaluar con tu nutricionista y tu coach como manejarás este tema.
9) Diagramá tu calendario competitivo: Elegí las carreras a tu medida. Seleccioná en que prueba competirás teniendo en cuenta la época del año; el terreno y tu presupuesto.
10) Hay vida antes y después del IronMan de Hawaii: Puede sonar raro pero te lo digo por experiencia, no vale la pena hipotecar tu casa ni arriesgar tu salud en nombre de la fucking clasificación a Kona. Competí en diferentes lugares del mundo, incluido Hawaii, y en algunas más y en otras menos pero en todas las carreras disfruté muchísimo. No enfoques tu mente únicamente en lograr una plaza para el mundial.