Exigencias cardiovasculares y metabólicas
A nivel de exigencias cardiovasculares de estas pruebas, en un estudio con triatletas aficionados hemos encontrado unas pulsaciones medias de 156pm en natación, 167pm en bici y 168pm en carrera. Por tanto próximas al 80-85% para una persona amateur de unos 25 años de edad y según esas publicaciones muy próximas a sus umbrales anaróbicos individuales.
A nivel metabólico, hemos encontrado referencias de cómo evoluciona el lactato en estas pruebas, alcanzando su valor máximo al final de la natación y disminuyendo conforme se toman más medidas a lo largo de la prueba. De todos modos no se deberían descartar valores altos de lactato por situaciones tácticas en ciclismo (subidas, desarrajes...) o finales de prueba en carrera a pie de alta intensidad.
Una de las características que reúne este deporte es que en cada segmento se empieza con una fatiga acumulada, sobre todo en la carrera. Por tanto, se ha comprobado que una intensidad de 15km/h en carrera puede requerir un 8% más de consumo de oxigeno debido a un esfuerzo previo de bicicleta a intensidad media-alta. Estas exigencias requieren de un entrenamiento especial e incluso una valoración o test especifico para programar el entrenamiento al triatleta.
La importancia de la bici
Donde más influye el reglamento es en el esfuerzo fisiológico del ciclismo y por tanto en establecer más diferencias entre competidores. De este modo, rodar en grandes grupos puede reducir significativamente el coste energético del ciclista y también, según algunos estudios, aumentar la velocidad de carrera posterior en 0,5-1km/h para un test máximo de distancias cortas (5000m).
Durante el triatlon doble olímpico, algunos autores han concluido en que durante la natación el triatleta nada un 35% del tiempo por encima de su umbral anaeróbico, un 15% en el caso del ciclismo y un 5% en la carrera (según test específicos y combinados). Por tanto, conforme aumenta el tiempo de prueba el triatleta compite a ritmos fisiológicos más bajos debido a la fatiga acumulada.
Los valores de acido láctico en estas pruebas los situamos sobre 6-7mmol/l al termino de la natación y sobre 4-5mmol/l al terminar la bicicleta y la carrera a pie. Por lo que se aprecia la predominancia aeróbica conforme acaba el ciclismo y se va realizando la carrera. Es más probable descartar en esta distancia aumentos en la concentración de lactato durante la prueba ciclista debido a aspectos tácticos.
En distancias superiores, como los Ironman, hemos encontrado resultados de exigencia fisiológica casi similar en natación respecto a los triatlones doble olimpicos, inferiores en el caso del ciclismo y muy inferiores en la carrera de 42km.
fuente: (www.entrenabien.com)